El Día de Muertos es una de las celebraciones más representativas de México, una fecha en la que las familias recuerdan a sus seres queridos a través de altares, fotografías, flores de cempasúchil y alimentos que formaron parte de sus vidas.
En Jalisco, esta tradición también se acompaña de sabores característicos de la gastronomía regional, presentes en reuniones familiares y celebraciones.
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Además del tradicional pan de muerto, existen distintas preparaciones que pueden disfrutarse durante estas fechas, desde guisos salados hasta postres típicos de Guadalajara y otras regiones del estado.
¿Qué platillos de Jalisco comer en Día de Muertos?
Si buscas opciones para compartir en familia durante el 1 y 2 de noviembre, estos siete platillos y postres representan algunas alternativas de la cocina de Jalisco que puedes disfrutar durante la temporada.
1. Birria estilo Jalisco
La birria es uno de los platillos más representativos de la gastronomía jalisciense. Tradicionalmente preparada con carne de chivo o borrego, se cocina con una mezcla de chiles y especias que le dan su sabor característico. Puede servirse en su caldo, acompañada de cebolla, cilantro, limón y tortillas.

2. Pozole rojo
El pozole es una preparación habitual en las reuniones familiares mexicanas y también puede formar parte de los menús para las celebraciones de noviembre. En Jalisco, el pozole rojo se prepara con maíz cacahuazintle y carne, y se acompaña con lechuga, rábanos, cebolla, limón y tostadas.

3. Tamales tradicionales
Los tamales son una opción para compartir durante las reuniones familiares y pueden prepararse con distintos rellenos, tanto salados como dulces. Elaborados con masa de maíz y envueltos en hojas, suelen encontrarse en diferentes variedades, dependiendo de las costumbres de cada familia y localidad.

4. Carne en su jugo
Este platillo, estrechamente relacionado con Guadalajara, combina carne de res cortada en trozos pequeños, tocino y frijoles de la olla, acompañados de un caldo con mucho sabor. Se sirve caliente y suele llevar cebolla, cilantro, rábanos y tortillas, por lo que puede ser una alternativa para una comida familiar durante el Día de Muertos.
5. Tortas ahogadas
Las tortas ahogadas son uno de los símbolos gastronómicos de Guadalajara. Se preparan con birote salado relleno de carnitas de cerdo y se bañan en salsa de jitomate, con la posibilidad de agregar salsa picante. Aunque no son un alimento exclusivo del Día de Muertos, representan una opción tradicional de la cocina local.
6. Jericallas
Entre los postres más conocidos de Guadalajara destacan las jericallas, elaboradas con leche, huevo, azúcar y vainilla. Su característica cubierta dorada, similar a la de una natilla horneada, las convierte en una alternativa para cerrar una comida familiar durante estas fechas.
7. Capirotada
La capirotada es un postre tradicional mexicano elaborado con pan, piloncillo, canela, frutos secos y otros ingredientes que pueden variar según la receta. En distintas regiones se relaciona especialmente con la Cuaresma y la Semana Santa, por lo que su presencia durante el Día de Muertos depende de las costumbres de cada hogar y no debe considerarse una tradición exclusiva de Jalisco para esta celebración.
La comida también forma parte de las tradiciones del Día de Muertos
Durante el 1 y 2 de noviembre, las familias mexicanas mantienen viva la costumbre de preparar altares con alimentos y bebidas que eran del agrado de sus seres queridos fallecidos. En cada hogar, los elementos de la ofrenda pueden cambiar de acuerdo con las tradiciones familiares y regionales.
En Jalisco, la gastronomía ofrece una amplia variedad de preparaciones que pueden acompañar estas fechas, desde guisos como la birria y el pozole hasta postres como las jericallas. Lo importante es reconocer que no existe una lista única de platillos obligatorios para la celebración, pues las costumbres varían entre municipios y familias.
Así, además de visitar los altares y participar en las actividades culturales, disfrutar de la cocina regional puede convertirse en una manera de reunirse, compartir recuerdos y mantener presentes las tradiciones que se transmiten de generación en generación.














