¡La Corrida de los Tastoanes no es un simple baile! Es la escenificación a latigazos de la sangrienta resistencia de los cazcanes contra los conquistadores en el siglo XVI. Cada año, las calles de Tonalá y Zapopan se convierten en un campo de batalla donde los danzantes reciben golpizas reales para honrar la historia.
El secreto tras los rostros monstruosos
Las icónicas máscaras de madera no son al azar; representan las deformaciones que, según la leyenda, sufrieron los invasores al enfrentarse a los guerreros locales. Con pelucas de cola de caballo y serpientes talladas, los participantes llevan al límite el cuerpo en una tradición que mezcla fe, dolor y orgullo jalisciense.