¡El origen de las promesas y la devoción popular! San Cayetano —nacido en Italia en 1480 en el seno de una familia noble—, dedicó su vida al servicio de los desprotegidos y fundó la orden de los clérigos regulares teatinos.
En la tradición popular, miles de creyentes acuden a él bajo la costumbre de hacerle una “apuesta” o promesa: se le solicita un favor específico a cambio de una obra de caridad, limosna o peregrinación que debe cumplirse una vez recibida la gracia.
El patrono del pan, el empleo y la providencia
Aunque estas promesas no forman parte de la doctrina oficial de la Iglesia Católica, la figura de San Cayetano se ha consolidado como el patrono a quien se recurre ante dificultades económicas o falta de empleo.
Cada 7 de agosto, fecha de su festividad, los templos reciben a miles de fieles que buscan sustento para sus hogares, encomendándose a la oraciones, velas y mandas; con la convicción de que la providencia les auxilie en momentos difíciles.