Los canes a los que les rindieron un homenaje, trabajaban para la detección de explosivos, drogas y armas, logrando varios aseguramientos.
"Son más que recursos materiales, parte de la Secretaría de Seguridad Pública. A nuestros compañeros caninos los consideramos de esa manera, puesto que en cualquier circunstancia darían su vida por la de cualquier compañero", señaló el Secretario de Seguridad, Juan Bosco Pacheco.
De los canes jubilados, Lulú prestó su servicio a partir de 2011 y se especializó en la detección de personas. Mientras que Kiby es hija de Lulú empezó a prestar sus servicios en la búsqueda de personas en 2012 y fue entrenada para localizar narcóticos.Lucky inició en 2012 en la detección de aromas de explosivos y durante sus años de servicio realizó más de 3 mil 215 revisiones.
Ahora estos perritos ya no prestarán sus servicios, sino que llenarán de amor a tres hogares al ser adoptados por una familia.















