Un downburst, también conocido como reventón o ráfaga descendente, es una corriente de aire muy intensa que baja desde una nube de tormenta y, al chocar contra el suelo, se expande horizontalmente en todas direcciones.
A diferencia de un tornado, sus vientos no giran en forma de embudo, sino que avanzan en línea recta, lo que puede provocar daños repentinos en árboles, techos, anuncios, cables y vehículos.
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¿Por qué es peligroso y cómo protegerse?
Este fenómeno suele formarse cuando la lluvia, el granizo o el aire frío dentro de una tormenta aceleran hacia la superficie. Al impactar, pueden generar ráfagas superiores a los 100 km/h e incluso más intensas en casos severos. Su rapidez lo vuelve especialmente peligroso: puede pasar de una lluvia fuerte a vientos destructivos en pocos minutos.
Ante una tormenta con viento repentino, lo más seguro es alejarse de ventanas, no refugiarse bajo árboles o estructuras débiles, asegurar objetos sueltos y evitar circular por pasos a desnivel o calles inundadas.
También es recomendable seguir los avisos oficiales de protección civil y del servicio meteorológico, ya que los downburst pueden confundirse con tornados por la magnitud de los daños.