A finales de los 90, Arnold Schwarzenegger soltó una frase ante estudiantes que enfureció al guionista Michael Arndt: “Si hay algo que odio, son los perdedores”. Repulsado por esa obsesión de ganar a toda costa, Arndt decidió responder escribiendo Little Miss Sunshine (2006).
Para desafiar la filosofía del actor, creó a la familia Hoover, un grupo de personajes que encajaban perfecto en la definición de “fracasados” de Schwarzenegger:
- Un padre en la quiebra que vende cursos de éxito.
- Un tío en crisis tras intentar desvivirse.
- Un adolescente en voto de silencio.
- Un abuelo rebelde expulsado de su asilo.
- Una niña que busca triunfar en un concurso de belleza.
El resultado fue una joya del cine que conquistó el Óscar a Mejor Guion Original con una lección inolvidable: “Un verdadero perdedor es alguien que tiene tanto miedo a no ganar que ni siquiera lo intenta”.
Te puede interesar: ¿Cuándo se estrena ‘Yo soy Rocky’ en cines? Todos los detalles de la biopic de Sylvester Stallone