El referente del rock tapatío compartió el proceso que le permitió separar la figura que proyecta ante el público de su vida fuera de los reflectores. José Fors reconoció que en sus peores épocas con Cuca llegó a trasladar la adrenalina y los excesos del personaje a su entorno personal, situación que afectó su bienestar.
Hoy en día, el intérprete asume el vestuario de cantante como un disfraz necesario para encender a la audiencia durante el show. Al terminar la presentación, el artista deja atrás la fiesta para dar prioridad al descanso y cuidar su salud.