El boicot del Gobierno Federal contra TV Azteca, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha generado una fuerte controversia. Diversos grupos de medios, la Sociedad Interamericana de Prensa y políticos han criticado la censura y el riesgo a la libertad de prensa.
Se advierte que este tipo de acciones, inéditas para un jefe de Estado en México, agravan la estigmatización de los medios y pueden afectar el ejercicio de la libertad de expresión, llevando al país a un punto de no retorno.