La lince sobreviviente, de un mes de edad, mejora con antibióticos y desinflamatorios, y podría ser liberada en su hábitat natural, al igual que su compañera fallecida, presentaba un cuadro de anemia. Aparentemente, la familia que las tenía las alimentaba con leche de vaca, lo que les provocó problemas intestinales, la lince sobreviviente, una lince rojo, no requiere transfusión y está mejorando con antibióticos y desinflamatorios, siguiendo un protocolo de salud.
Con información de: Cecilia Cerna
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