El sangrado menstrual abundante no siempre debe considerarse una molestia normal, especialmente cuando obliga a cambiar la toalla sanitaria o el tampón cada una o dos horas, dura más de siete días, provoca la expulsión de coágulos grandes o interfiere con el trabajo, la escuela y otras actividades cotidianas.
Esta condición, conocida médicamente como menorragia, también puede generar preocupación constante por posibles manchas, la necesidad de localizar baños o cargar productos sanitarios adicionales, lo que termina afectando la calidad de vida.
Una de sus principales complicaciones es la deficiencia de hierro, ya que la pérdida excesiva y constante de sangre puede agotar las reservas del organismo y provocar anemia ferropénica. Entre las señales relacionadas se encuentran :
- Cansancio fuera de lo habitual
- Debilidad
- Mareos
- Falta de aire
- Palidez
- Dificultad para concentrarse
Por ello, un aumento repentino en la cantidad o duración del periodo, así como un agotamiento persistente, requieren valoración médica.
Detrás del sangrado abundante pueden existir diferentes causas, como fibromas uterinos, adenomiosis, endometriosis, alteraciones hormonales, problemas de la tiroides o trastornos de coagulación, entre ellos la enfermedad de von Willebrand.
El tratamiento dependerá del diagnóstico, la edad, la intensidad de los síntomas y los planes reproductivos de cada paciente, y puede incluir suplementos de hierro, medicamentos para reducir el sangrado, anticonceptivos hormonales, dispositivos intrauterinos o procedimientos para atender la enfermedad de origen.
Con información de Dara Vargas.
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