Pasar varias horas frente a una computadora se ha convertido en parte de la rutina de estudiantes y trabajadores. Sin embargo, al terminar la jornada es común cerrar la laptop y tomar inmediatamente el celular para revisar redes sociales, ver videos o simplemente distraerse.
Aunque pueda sentirse como un momento de descanso, para los ojos significa continuar realizando una actividad visual a corta distancia. El uso prolongado de dispositivos puede favorecer la aparición de fatiga visual digital, con síntomas como sequedad, irritación, visión borrosa, dolor de cabeza y cansancio ocular.
¿Qué le pasa a tus ojos después de varias horas frente a una pantalla?
Cuando una persona permanece concentrada frente a una computadora o teléfono suele parpadear con menor frecuencia o hacerlo de manera incompleta. Esto puede afectar la distribución de las lágrimas que mantienen lubricada la superficie del ojo y favorecer sensaciones de sequedad, ardor o irritación.
A esto se suma el esfuerzo de mantener la vista enfocada durante periodos prolongados a una distancia relativamente corta, especialmente cuando no existen pausas durante la jornada. Por ello, después de varias horas estudiando o trabajando, continuar mirando el celular puede prolongar las condiciones que provocan las molestias.
De la computadora al celular: ¿realmente estás descansando?
Cerrar un documento de trabajo para abrir TikTok, Instagram o cualquier otra aplicación puede representar un descanso mental de las responsabilidades, pero no necesariamente es una pausa para la vista.
Los ojos continúan concentrados en una pantalla cercana y, en algunos casos, el teléfono se utiliza incluso a menor distancia que una computadora.
Una alternativa es dedicar algunos minutos a una actividad sin pantallas: caminar, levantarse por agua, conversar con alguien, mirar por una ventana o simplemente observar objetos situados a mayor distancia.
La regla 20-20-20 puede ayudar
Una de las recomendaciones más conocidas para reducir las molestias asociadas al uso prolongado de pantallas es la regla 20-20-20.
Consiste en que, por cada 20 minutos frente a una pantalla, se mire durante aproximadamente 20 segundos un objeto situado a unos 20 pies de distancia, equivalentes a cerca de seis metros.
La intención es interrumpir periódicamente el trabajo visual cercano y darle a los ojos la oportunidad de cambiar de enfoque.
También es conveniente levantarse periódicamente, cambiar de postura y evitar permanecer durante horas en la misma posición.
Tu cuerpo también necesita una pausa
Las molestias derivadas de pasar demasiado tiempo frente a una pantalla no se limitan a los ojos. Una mala postura y permanecer sentado durante largos periodos también pueden provocar tensión o molestias en cuello, hombros y espalda.
Por ello, una pausa puede aprovecharse para caminar unos minutos, estirar el cuerpo y cambiar de posición. Es importante colocar correctamente el monitor, mantener una distancia cómoda, ajustar el brillo de acuerdo con la iluminación del lugar y evitar reflejos excesivos sobre la pantalla.
Descansar no significa abandonar las pantallas
No es necesario dejar completamente el celular, la computadora o la televisión después de estudiar o trabajar. La clave está en evitar periodos excesivamente prolongados sin interrupciones.
Incorporar pequeñas pausas durante el día, parpadear conscientemente, cambiar periódicamente el enfoque de la vista y realizar actividades lejos de las pantallas puede ayudar a disminuir las molestias.
Así que la próxima vez que cierres la computadora después de varias horas de trabajo o estudio, quizá valga la pena esperar unos minutos antes de tomar el celular. Tus ojos también necesitan cambiar de escenario.
Con información de Yosu Pérez.
