Selva Mágica cerró sus puertas después de más de 30 años de historia en Guadalajara, poniendo fin a una etapa que comenzó a finales de la década de los 80 y que dejó recuerdos entre varias generaciones de visitantes.
El parque abrió por primera vez el 22 de abril de 1988, en la zona norte de Guadalajara, a un costado del Zoológico de Guadalajara. Sus primeros visitantes comenzaron a llegar formalmente en mayo de ese mismo año.
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¿Cómo fue creciendo Selva Mágica?
En sus primeros años, Selva Mágica era un espacio mucho más pequeño, con una superficie aproximada de 4.5 hectáreas y una oferta de entretenimiento enfocada principalmente en niñas y niños.
Con el paso del tiempo, el parque amplió sus instalaciones hasta prácticamente duplicar su superficie y agregó nuevas atracciones que se convirtieron en parte de la identidad del lugar.
Entre las más recordadas estuvieron la montaña rusa El Titán y Los Troncos, atracciones que durante años fueron protagonistas de las visitas familiares y de los momentos de diversión de miles de tapatíos.
Ahora, el cierre de Selva Mágica representa el final de una época para Guadalajara y deja atrás uno de los espacios de entretenimiento más reconocidos de la ciudad, cuyo recuerdo permanece en quienes crecieron entre juegos, atracciones y días de diversión en el parque.
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