México está cambiando su estructura demográfica y uno de los principales indicadores de esta transformación es la disminución en el número de hijos que tienen las mujeres. Los nuevos resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025 del INEGI muestran que la fecundidad mantiene una tendencia descendente en el país.
De acuerdo con la medición, presentada este 22 de septiembre, en México viven 130.9 millones de personas. La encuesta se realizó entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 y contempló alrededor de 7 millones de viviendas particulares habitadas en todo el territorio nacional.
Uno de los cambios más relevantes aparece al comparar el promedio de hijas e hijos nacidos vivos por mujer de 12 años y más. En 2020 la cifra era de 2.1 hijos, mientras que para 2025 descendió a 1.9, lo que refleja una reducción en el tamaño de las familias a lo largo de los últimos años.
¿Qué significa que México esté por debajo de la tasa de reemplazo?
La llamada tasa de reemplazo poblacional se ubica alrededor de los 2.1 hijos por mujer. Este nivel se utiliza como referencia para que, bajo determinadas condiciones demográficas, una población pueda mantener su tamaño a largo plazo sin considerar los efectos de la migración.
En México, la tasa global de fecundidad también ha disminuido. De acuerdo con los datos presentados con la Encuesta Intercensal, pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024, situándose por debajo de ese nivel de reemplazo.
La diferencia entre las entidades también es marcada. Chiapas registra la tasa más alta, con 1.8 hijos por mujer, seguido de Guerrero, con 1.6, mientras que Durango y Zacatecas presentan 1.5.
En el extremo contrario se encuentran Querétaro, con 1.1; Baja California, con 1.0, y Ciudad de México, con 0.8 hijos por mujer. En el caso de Jalisco, la cifra es de 1.2 hijos por mujer.
La disminución de la fecundidad no significa que México haya dejado de crecer en población. Sin embargo, sí está modificando la velocidad con la que aumenta el número de habitantes y la composición por edades. La EIC 2025 muestra, por ejemplo, que la edad mediana de la población pasó de 29 años en 2020 a 32 años en 2025.
Esto apunta a un proceso de envejecimiento poblacional, acompañado por una menor proporción relativa de personas en los grupos de menor edad. El fenómeno no es exclusivo de México: en distintos países se ha observado una reducción de la fecundidad relacionada con cambios sociales, económicos y familiares.
Entre los factores que pueden estar relacionados con esta transformación se encuentran el retraso en la edad para tener el primer hijo, una mayor permanencia de las personas en el sistema educativo, cambios en las relaciones de pareja y decisiones de tener familias más pequeñas o no tener hijos.
También existen factores económicos que pueden influir en estas decisiones, como el costo de la vivienda, la crianza, la educación y otros gastos asociados con formar una familia.
La información del INEGI permite observar que el cambio demográfico ya no se limita a una disminución en los nacimientos, sino que también está modificando la estructura de la población mexicana. La combinación de menos hijos por mujer, mayor edad mediana y un crecimiento poblacional más lento plantea nuevos retos para áreas como educación, vivienda, empleo, salud y sistemas de pensiones en las próximas décadas.
TE PUEDE INTERESAR: Maestros no tendrán prohibido usar el celular con nueva restricción en escuelas