Para algunas familias, el sueño de tener una casa propia se ha convertido en un problema que arrastran desde hace años. Ese es el caso de Claudia y otros derechohabientes que aseguran haber pagado durante décadas créditos del Infonavit, pero ahora viven en inmuebles con daños que representan un riesgo para su seguridad.
La inconformidad crece porque, pese a los descuentos realizados directamente de sus nóminas para cubrir los créditos, las viviendas presentan deterioro y problemas estructurales que ponen en duda las condiciones en las que fueron entregadas.
A este reclamo se suma el cuestionamiento sobre el patrimonio del director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, quien ha sido señalado por el crecimiento de sus propiedades y terrenos. El contraste ha generado críticas entre quienes consideran que el instituto debería garantizar mejores condiciones de vivienda para sus derechohabientes.













