Un segmento desprendido del cohete Falcon 9 de SpaceX impactará la superficie de la Luna en las primeras horas de la mañana de este miércoles 4 de agosto de 2026. La estructura correspondiente a la etapa superior, utilizada en enero de 2025 para enviar los módulos de aterrizaje Blue Ghost y Resilience, quedó a la deriva tras completar su maniobra espacial.
Una combinación imprevista de vientos solares y tirones gravitacionales desvió el objeto de 4,000 kilogramos de masa, fijando una trayectoria directa de colisión contra el satélite terrestre.
Las mediciones científicas y el sitio del impacto
Astrónomos e investigadores del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA confirmaron que el evento no representa riesgo alguno para nuestro planeta. Según las estimaciones publicadas en The Astrophysical Journal Letters, el choque ocurrirá a una velocidad aproximada de 2.43 kilómetros por segundo cerca del cráter Einstein.
Los cálculos prevén que la colisión genere un nuevo cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro, enviando esquirlas rocosas a cientos de kilómetros de distancia.
Un experimento involuntario para futuras misiones
Pese a que el destello inicial durará apenas un segundo y quedará atenuado por la luz lunar, la pluma de escombros resultante podrá ser analizada mediante observatorios terrestres y satélites como el Lunar Reconnaissance Orbiter.
Para las agencias espaciales, este evento resulta clave antes del despliegue de la misión Artemis, ya que permite estudiar la mecánica de los impactos de basura espacial y proyectar protocolos de protección para la infraestructura y astronautas que habitarán la superficie lunar en los próximos años.