Lo que comenzó como una obra de renovación terminó sacando a la luz parte de la historia de Rosario, Argentina. Trabajadores encontraron varias estructuras subterráneas debajo de la Plaza de la Cooperación, en la esquina de Mitre y Tucumán, que pertenecieron al antiguo Mercado Norte.
El descubrimiento ocurrió mientras se realizaban trabajos de remodelación en la plaza. Al intervenir sectores de veredas y espacios destinados al arbolado, comenzaron a aparecer construcciones de mampostería ocultas bajo el nivel actual del suelo.
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¿Qué encontraron debajo de la plaza?
Hasta el momento, las autoridades municipales confirmaron la existencia de tres grandes sótanos, conectados mediante pasajes o túneles. Cada uno mide aproximadamente cuatro metros de ancho y entre 25 y 30 metros de largo, aunque no se descarta que existan más estructuras todavía ocultas.
Las primeras investigaciones indican que estos espacios formaban parte del antiguo Mercado Norte y posiblemente eran utilizados como depósitos, cámaras de almacenamiento o zonas para la descarga de mercancías.
Aunque existían referencias sobre la presencia de subsuelos en el lugar, las autoridades señalaron que no contaban con planos o documentación gráfica suficientemente precisa para determinar cuántos había o cómo estaban distribuidos.
Los restos pertenecen al antiguo Mercado Norte
La historia de este lugar se remonta al siglo XIX. El Mercado Norte comenzó a funcionar en 1857, cuando Rosario llevaba pocos años reconocida como ciudad. Posteriormente, entre 1876 y 1877, se construyeron instalaciones más amplias debido al crecimiento de la actividad comercial.
Durante décadas fue uno de los principales puntos de abastecimiento de la ciudad, pero con la aparición de supermercados y nuevas formas de comercialización comenzó a perder importancia.
Finalmente, el mercado cerró sus puertas en 1979 y fue demolido al año siguiente. Los sótanos fueron utilizados para depositar parte de los propios escombros generados durante la demolición.
En 1982, sobre el terreno donde había funcionado el mercado se construyó la actual Plaza de la Cooperación.
Las raíces de los árboles también llegaron hasta los túneles
El descubrimiento también reveló un problema relacionado con el arbolado de la plaza. Las raíces de un ficus habían perforado parte de la estructura subterránea y crecían sobre uno de estos espacios, lo que comprometió la estabilidad del árbol.
Ante el riesgo de caída durante tormentas, las autoridades decidieron retirarlo como medida preventiva.
Los túneles podrían quedar visibles para los visitantes
Después del hallazgo, la Municipalidad de Rosario analiza cómo conservar las estructuras debido a factores como la humedad, el deterioro acumulado y los daños producidos durante décadas de utilización de la plaza.
Una de las propuestas es colocar secciones de vidrio en el piso de la Plaza de la Cooperación, justo sobre algunos de los antiguos sótanos, para que las personas puedan observar las construcciones desde la superficie sin perder el uso cotidiano del espacio público.
Con información de Yosu Pérez.
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