El Gobierno de la República Democrática del Congo informó que el brote de ébola detectado en la zona oriental del país ha dejado hasta el momento 204 muertes probables y 867 casos sospechosos. La epidemia fue declarada oficialmente el pasado 15 de mayo y mantiene en alerta a distintos países de África por el riesgo de propagación.
De acuerdo con el reporte oficial más reciente, las autoridades sanitarias también han confirmado 91 casos mediante pruebas de laboratorio, además de 10 fallecimientos plenamente identificados. La mayoría de los contagios se concentra en la provincia de Ituri, aunque el virus ya se extendió hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de registrarse presencia en territorio de Uganda.
Las autoridades mantienen seguimiento sobre mil 745 personas que tuvieron contacto con pacientes infectados. Según autoridades sanitarias, el brote corresponde a la cepa bundibugyo del virus del ébola, variante para la que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Ante el avance de la enfermedad, distintos países africanos reforzaron medidas sanitarias y controles fronterizos para evitar nuevos contagios. Algunos gobiernos aplicaron revisiones médicas en puntos de ingreso y vigilancia epidemiológica en zonas cercanas a la frontera con Congo y Uganda.
Se clasificó el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional y elevó el nivel de riesgo dentro de la región africana. Autoridades internacionales continúan movilizando personal y recursos médicos para contener la propagación del virus.
El ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas.