congelación de óvulos
14 octubre 2021 09:10hrs
Jessica Martin.
Noticias

Cáncer de mama y fertilidad, alternativas para la mujer

El cáncer de mama no necesariamente sería un impedimento para las alternativas de fertilidad, una vez que es dada de alta la paciente, aseguran especialistas.

En el marco del mes rosa y próximos al día de la “Concientización Sobre el Cáncer de Mama” el próximo 19 de octubre, tuvimos una entrevista en exclusiva con el Dr. Jorge Alejandro Michel Vergara, Ginecólogo y Obstetra, con Máster en Reproducción Humana, Maestría en Bioética, ex Presidente del Colegio de Ginecología y Obstetricia del Estado de Jalisco, profesor de medicina en la Universidad de Guadalajara y Director General de CERFERTIL; quién nos habló un poco más sobre este padecimiento.

Cáncer de mama

En México según cifras de la Secretaría de Salud cada 48 minutos muere una mujer por cáncer de mama, mismo que en porcentajes mayores al 90% de los casos ocurre en estadios tardíos cuando la mujer presenta sintomatología como: hundimiento de pezón o secreciones por éste, piel de naranja en los senos, bolitas palpables o hundimientos, e inclusive cambios de conductas ginecológicas.

Así mismo, se estima que una mujer en promedio debería realizarse una autoexploración cada mes al menos tres días después de la conclusión de su ciclo menstrual palpando en espiral de las axilas hacia los pezones o a la inversa en búsqueda de cualquier anomalía o sensación extraña, mientras también se hace un tirón de los pezones para revisar que no haya ningún líquido excretado.

El Dr. Michel, recomienda que a partir de los 40 años hacerse cada año una mastografía y si dos años consecutivos los resultados fueran negativos podría recorrer el estudio a cada tres años, mientras que en grupos de riesgo sería a los 35 o para aquellas con antecedentes en mamá o hermana con este padecimiento se sugiere una revisión anual o en temporalidades menores según lo indique el médico.

Factores de riesgo

Es importante recalcar que no sólo los llamados “oncogenes”, (BRCA1 – BRCA2), son los únicos que podrían poner en riesgo de que pueda padecer cáncer de mama una mujer, también lo son: tratamientos médicos hormonales no regulados o administrados por un experto, tabaquismo, alcoholismo, no haber practicado lactancia materna durante sus gestaciones, tienen estilos de vida con excesos, poseer implantes que puedan tapar parcialmente las tumoraciones, etc.

Por otro lado, habrá que tomar en consideración que el cáncer de mama es un padecimiento multifactorial, lo que implica que las condiciones anteriores podrían o no detonar dicha enfermedad. De igual manera, se urge a tener principal atención desde el inicio de la primera menstruación hasta la menopausia y estadíos posteriores, para evitar cualquier problema en una detección temprana.

Valor de la detección temprana

Es importante la detección temprana porque podría resultar en un tratamiento mucho menos agresivo, con complicaciones menores, retiramientos parciales de cuadrantes de la mama e incluso el no perder la fertilidad o posibilidad de engendrar, puesto que, a menor edad tenga la paciente este tipo de cáncer suele ser más peligroso.

Finalmente, es importante recalcar que si bien este padecimiento es silencioso y tarda en mostrar sintomatología, el que sea tratado con base en quimioterapia no priva a la mujer en edad reproductiva de quedarse sin la oportunidad de engendrar, puesto, que si de la mano de su oncólogo y ginecólogo decide congelar sus óvulos, a futuro en un momento de remisión se podría implantar este óvulo en un proceso similar a la fertilización in vitro de al menos un 50% de porcentaje de éxito, garantizando que la mujer sana pueda ser madre.

Conclusiones

El mes rosa, concluye el Dr. Jorge, no es sólo un espacio de jornadas para la salud, es el momento de visibilizar previo y posterior a la fecha, (19 de octubre), el gran padecimiento del cáncer de mama y las implicaciones que podría acarrear de no ser atendido.

El primer gran paso para una correcta salud es la prevención, por ende hay que estar bien informados a través del médico general, hacer los chequeos correspondientes anuales y coadyuvar en los factores de protección como: buena alimentación, ejercicio y procurar periodos de lactancia después el embarazo de almenos cuatro a seis meses, puesto que todo esto podría ayudar a evitar este triste padecimiento.

Recuerde que visitar a su ginecólogo por lo menos dos veces al año o anualmente, realizar una mastografía anual o cada tres años según sea el caso, la autoexploración mensual y el contacto cercano con su médico de cabecera, puede prevenir hasta el más mortal de los males.

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