A partir del próximo 4 de noviembre, las aulas de educación básica en México experimentarán un cambio importante. La Secretaría de Educación Pública anunció una nueva iniciativa que regulará el uso de teléfonos celulares y pantallas dentro de los planteles escolares, obligando a los estudiantes a guardar sus dispositivos móviles hasta que concluya la jornada de clases.
Esta medida, que se aplicará en los 32 estados de la República (incluyendo a Jalisco), tiene como propósito central disminuir las distracciones en el aula y salvaguardar la salud mental de los menores.