El huevo, uno de los alimentos más tradicionales y el protagonista indiscutible de las mañanas en los hogares mexicanos, se está convirtiendo en un producto cada vez más difícil de adquirir. Lo que antes era un elemento indispensable y accesible en la canasta básica, hoy representa un golpe directo al bolsillo debido a un incremento constante en su costo.
En las últimas semanas, los consumidores han visto cómo el precio de este alimento sube peso a peso. Mientras que en algunos establecimientos el kilo de huevo se podía conseguir a poco más de 20 pesos, actualmente su costo oscila entre los 34 y los 38 pesos, llegando incluso a alcanzar los 40 pesos por kilo en diversos puntos de la ciudad. Este incremento paulatino ha obligado a muchas familias a pensar dos veces antes de llevar este producto a casa.













