La zona metropolitana de Guadalajara vivió una jornada de alta tensión tras acumularse más de 24 horas de manifestaciones por parte del sector transportista en los principales accesos viales. Aunque las pérdidas económicas suelen ser el foco de atención en este tipo de movilizaciones, los operadores señalan que su demanda principal va mucho más allá del dinero: exigen seguridad urgente en las carreteras federales.
Los trabajadores del volante denuncian que los asaltos y los actos de violencia son un peligro constante al que se enfrentan diariamente en las rutas del país. La incertidumbre es tal que los propios choferes expresan el temor de sus familias, quienes los ven partir a trabajar sin saber si lograrán regresar a casa con bien.













