Distintos sectores de la población en la zona metropolitana de Guadalajara se organizaron para expresar públicamente su descontento ante la situación actual del recurso hídrico en la región.
La movilización de los diversos colectivos ciudadanos tuvo como eje central manifestar la inconformidad social que existe en torno a dos aspectos críticos: la calidad del agua que se recibe en los hogares y las fallas constantes en el suministro de la zona metropolitana.