Antoine, un niño de 10 años, y su abuela Irma Yolanda recibirán el último adiós en Michoacán, luego de que sus cuerpos fueron entregados a sus familiares tras el accidente ocurrido el pasado 31 de agosto en Tlaquepaque, donde ambos murieron atropellados por una unidad del transporte público. Familiares y vecinos recuerdan a Antoine como un niño apasionado por el fútbol y con el sueño de convertirse en futbolista, mientras que Irma Yolanda era reconocida por apoyar a su hija en el cuidado del menor. Tras la tragedia, sus seres queridos exigen justicia y señalan una presunta imprudencia del conductor, quien permanece detenido mientras continúan las investigaciones para determinar su situación legal.
Con información Fernando Roldán.













