La violencia armada volvió a golpear territorio ucraniano. Un dron de origen ruso impactó de forma directa contra una edificación residencial de nueve plantas ubicada en Zaporiyia. El ataque causó heridas a cinco personas. Asimismo, los equipos de emergencia lograron rescatar a un total de 11 ciudadanos de entre los escombros, entre los cuales se encontraban dos menores de edad.
En España, una movilización ciudadana que reclamaba mejoras en el acceso a la vivienda derivó en altercados violentos en la ciudad de Barcelona. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad se saldaron con la detención de 13 personas y dejaron a 13 agentes policiales heridos. La tensión escaló tras la marcha con el registro de 22 incendios, lo que obligó a una intervención masiva de los servicios de emergencia locales.













