La ilusión de María Fernanda Reynoso y Marcos Eduardo Reynoso de convertirse en padres se transformó en una profunda pesadilla. Su primer y único hijo, el pequeño Marcos, nació de forma prematura el pasado 19 de junio con apenas 29 semanas de gestación. Debido a una complicación en su intestino, el menor fue trasladado al Centro Médico Nacional de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde se le realizó una ileostomía.
Aunque inicialmente su estado de salud se reportaba como estable, el panorama cambió drásticamente en el mes de julio. De acuerdo con el testimonio de la madre, el personal médico le confirmó que el bebé había contraído un hongo en la sangre conocido como cándida. Esta infección desencadenó graves complicaciones: una baja crítica de plaquetas que derivó en una hemorragia cerebral de grado cuatro, además de una hemorragia pulmonar con presencia de coágulos. Tras presentar neumonía, falla hepática y un deterioro generalizado, el bebé falleció el 22 de septiembre.













