La existencia de programas sociales dirigidos a la vejez no es sinónimo de que sus derechos humanos estén plenamente protegidos. Así se concluyó en el foro “Adultos mayores, derechos y políticas públicas” celebrado en Jalisco, donde especialistas analizaron las carencias que vive este sector de la población.
Durante el encuentro, la gerontóloga Sandra Sucena Ordaz expuso que la atención institucional hacia las personas de la tercera edad se encuentra sumamente fragmentada. A esto se suman obstáculos cotidianos en el entorno urbano, como las severas barreras de movilidad en las calles y en el transporte público, que limitan su desplazamiento y autonomía.














