La diabetes ha dejado de ser una condición exclusiva de la edad adulta. En la actualidad, cada vez más niñas y niños desarrollan diabetes tipo 2, un padecimiento estrechamente vinculado a factores como el sedentarismo, los antecedentes familiares, el sobrepeso y la obesidad. Esta situación es de especial atención en nuestro contexto: de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020-2023, el 37% de la población escolar en México presenta sobrepeso u obesidad.
A diferencia de otras variantes, la diabetes tipo 2 en menores se encuentra muy relacionada con el estilo de vida y la predisposición genética. El incremento de casos en la niñez se asocia directamente con la falta de actividad física y una alimentación poco equilibrada. Anteriormente, este diagnóstico se limitaba casi en su totalidad a los pacientes adultos, pero la realidad epidemiológica actual muestra un panorama distinto para los escolares.














