La opacidad en torno a las figuras clave de la seguridad en México vuelve a encender las alarmas. En el centro de la discusión se encuentra un personaje de absoluta confianza en la administración de Andrés Manuel López Obrador, cuyas finanzas personales han quedado completamente fuera del alcance del escrutinio público.
El general en retiro Audomaro Martínez fue una de las piezas más influyentes en el aparato de seguridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Martínez estuvo a cargo del control del espionaje del Estado mexicano, desempeñándose como la cabeza del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). A pesar de la relevancia de su cargo, su perfil se ha mantenido bajo un estricto hermetismo que ahora se extiende también a sus finanzas personales.













