Transitar por la calle Arroyo se ha vuelto una tarea sumamente complicada. Los vecinos señalan que la vialidad permanece en terracería, llena de baches y desniveles que dificultan el paso tanto de peatones como de vehículos, una situación que empeora drásticamente con la llegada de las lluvias.
A los daños en el suelo se suma el colapso constante del sistema de drenaje. Los colonos reportan que las alcantarillas se tapan continuamente. Aunque recientemente personal acudió a realizar reparaciones tras 15 días de ausencia, los afectados recuerdan que ya se había intervenido el pasado 8 de agosto y el problema volvió a surgir rápidamente, sin que se encuentre una solución definitiva.