Un viaje de descanso terminó de forma abrupta en Alemania cuando un crucero colisionó contra otras embarcaciones que se encontraban amarradas en el puerto. De acuerdo con los reportes oficiales, una potente ráfaga de viento desvió la nave de su curso, empujándola hacia los otros buques. Ante el incidente, la embarcación se vio obligada a retornar de inmediato a la terminal portuaria con la totalidad de sus ocupantes a bordo: más de 3,300 personas entre pasajeros y miembros de la tripulación. Por fortuna, las autoridades confirmaron que el percance no dejó heridos, aunque los viajeros se quedaron sin sus vacaciones.