A pesar de los constantes esfuerzos por mantener limpias las vías públicas, los habitantes de Guadalajara continúan enfrentando un problema que parece no tener fin. La acumulación de desechos en las calles y colonias se ha convertido en una constante molestia para los tapatíos y en un reto directo para la administración de la alcaldesa Verónica Delgadillo. Bolsas de plástico, muebles abandonados y escombros forman parte del panorama diario en diversos puntos de la ciudad.













