Habitantes de Huesca, en Zapopan, denuncian que residuos y lixiviados provenientes del vertedero Picachos habrían llegado al río Milpillas, provocando cambios en el olor, color y calidad del agua, además de posibles afectaciones en huertas, sembradíos y animales de la zona. Los pobladores aseguran que las visitas a las cascadas de Huesca han disminuido debido a la preocupación por la presunta contaminación y piden realizar muestreos para determinar el alcance de la problemática. Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial informó que realiza supervisiones en Picachos y que fueron impuestas medidas de urgente aplicación para fortalecer el control ambiental y mantener condiciones adecuadas de operación.
Con información Florencia Moreno.