Richard Ramírez, apodado el “Acosador Nocturno”, fue uno de los asesinos seriales más temidos en EE.UU. Entre 1984 y 1985 irrumpía en casas de California durante la noche, dejando un rastro de 13 asesinatos, secuestros y agresiones. Fascinado por lo macabro y el satanismo, aterrorizó al estado hasta que fue capturado gracias a la ayuda de civiles. Condenado a muerte en 1989, pasó el resto de su vida en prisión hasta morir en 2013. Su figura quedó como símbolo de terror puro.