La actuación de los elementos de seguridad durante la movilización del pasado 11 de octubre se encuentra bajo un estricto escrutinio. La Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco admitió que se detectaron posibles anomalías en el operativo, lo que dio pie a una investigación interna para determinar las responsabilidades de los uniformados involucrados.
La indagatoria comenzó tras la revisión detallada de un expediente que acumula más de 200 grabaciones obtenidas desde diversos ángulos de la manifestación. Gracias a este material audiovisual y a las comparecencias de los uniformados, se logró identificar plenamente a 17 elementos de la corporación.
De acuerdo con las autoridades, existen sospechas fundadas de que estos agentes ignoraron los protocolos establecidos, reaccionaron de manera desproporcionada y ejercieron un uso indebido de la fuerza pública. El propio titular de la dependencia reconoció que se cometieron fallas en la ejecución de los protocolos de contención y que algunos policías actuaron de forma impulsiva, desobedeciendo las directrices originalmente giradas para el evento.