La alta concentración de vehículos que transitan diariamente por la zona metropolitana de Guadalajara continúa generando una fuerte presión sobre el medio ambiente. Ante este escenario, las autoridades del estado de Jalisco han puesto en marcha una iniciativa que busca retirar de las calles las unidades de transporte público que generan más emisiones y reemplazarlas por vehículos modernos y más limpios.
En el estado circulan aproximadamente 23,000 taxis, de los cuales se estima que cerca del 20% cumple con las condiciones para entrar en un proceso de chatarrización. Al ser vehículos que se mantienen en constante movimiento por la ciudad, su impacto en el deterioro de la calidad del aire es significativo. Con una flota vehicular general que ronda los 3 millones de unidades en la zona metropolitana, las emisiones del transporte siguen siendo un reto prioritario para la salud pública.