El glaucoma es una enfermedad progresiva que afecta directamente al nervio óptico y tiene el potencial de provocar ceguera. Lo más alarmante de esta condición, según advierten los especialistas del sector salud, es que puede avanzar de manera progresiva durante años sin que la persona note ningún síntoma o molestia.
La oftalmóloga y subespecialista en glaucoma del Hospital General de Occidente, Victoria Eugenia Sánchez Castellanos, explica que el tipo de glaucoma más común en la región es asintomático. Esto significa que el paciente no siente dolor ni incomodidad.
La pérdida de la capacidad visual comienza afectando la visión periférica, es decir, disminuye de afuera hacia adentro. Debido a que la visión central se mantiene intacta al inicio, la mayoría de las personas no se percatan del problema sino hasta que el daño ya se encuentra en una etapa muy avanzada.