Para Jennifer, una vecina de la calle Los Naranjos en Zapotlanejo, el domingo comenzó como cualquier otro día junto a sus dos pequeños bebés. Desde su hogar, ella operaba un negocio de nieves de garrafa con el que lograba sostener a su familia. Sin embargo, una repentina y fuerte lluvia cambió su realidad por completo en un abrir y cerrar de ojos.
Alrededor de las 8:00 de la mañana del domingo, el agua comenzó a filtrarse de manera abrupta. De acuerdo con el testimonio de la afectada, la corriente empezó a entrar por una ventana trasera y, en cuestión de segundos, el agua terminó por invadir la vivienda por ambos lados.
Ante la rapidez del suceso, la prioridad de Jennifer fue poner a salvo a sus dos bebés, saliendo rápidamente del inmueble. No fue sino hasta horas después que la familia pudo regresar para dimensionar la gravedad de la situación.













