Las calles de la ciudad se transformaron en un escenario de fantasía gracias al tradicional desfile del Aquelarre, un evento organizado año con año por la comunidad estudiantil de la Universidad de Guadalajara. En esta ocasión, los alumnos del departamento de farmacobiología cambiaron temporalmente las aulas por los disfraces para llenar el ambiente de buen humor y dinamismo.
Personajes de terror, brujas y monstruos fueron los encargados de protagonizar un recorrido lleno de color, donde la creatividad de los jóvenes fue la principal atracción para los asistentes que se detuvieron a disfrutar del paso del contingente.