El paso de recientes fenómenos meteorológicos por el Pacífico mexicano dejó secuelas severas en la zona de la Bahía de Banderas. El fuerte oleaje provocado por los huracanes golpeó directamente las instalaciones del campamento tortuguero Boca de Tomates, ocasionando daños de consideración tanto en las estructuras físicas del lugar como en las áreas destinadas a la protección de los huevos. Ante esta situación, un grupo de voluntarios ha comenzado a movilizarse para rehabilitar este espacio clave para la conservación ambiental.
El impacto del agua fue devastador para la fauna local. De acuerdo con los encargados del campamento, el fuerte oleaje destruyó aproximadamente el 50% de los nidos que ya habían sido recolectados y resguardados a la espera de su eclosión y posterior liberación al mar. A pesar de los esfuerzos por proteger el área, la fuerza de las olas superó las defensas del campamento, perdiéndose la mitad de la producción de esta etapa.













