Recibir un diagnóstico de cáncer de mama es un suceso que transforma la vida por completo. Tras enfrentar cirugías, quimioterapias y el temor inicial, un grupo de mujeres decidió unirse frente a las cámaras para transmitir un mensaje claro: ninguna paciente está sola en este proceso.
A través de la iniciativa “Rosas todo el año”, buscan visibilizar que, más allá de la enfermedad, existen la amistad, las risas, el baile y el apoyo mutuo cuando el panorama parece derrumbarse.