Caminar por las calles de la colonia Jardines de Santa María, en San Pedro Tlaquepaque, se ha convertido en una actividad de alto riesgo para sus habitantes. Las vialidades Flor de Naranjo y Mexica representan un constante foco de peligro debido a la falta de infraestructura básica, una situación que obliga a los peatones a disputarse el paso directamente con los vehículos en circulación.
En la calle Flor de Naranjo, el pavimento es un beneficio a medias: solo existe en un pequeño tramo. El resto de la vialidad es completamente de tierra y carece de banquetas para el tránsito peatonal.
Aunque los colonos señalan que se han realizado trabajos de mantenimiento en la zona, denuncian que las reparaciones son parciales y temporales. Con la llegada de las lluvias, la tierra vuelve a ablandarse y la calle regresa a su estado de deterioro. De acuerdo con los testimonios de los propios habitantes, este problema no es reciente, pues la vialidad lleva más de una década en estas deplorables condiciones sin recibir una solución definitiva.