Para la mayoría de las personas, la Navidad es la época de reunión por excelencia. Sin embargo, para los Castillo Barraza, el verdadero acontecimiento del año ocurre cada 15 de septiembre. Desde hace más de una década y media, esta fecha se ha convertido en el motor que logra convocar a generaciones enteras bajo un mismo techo, superando incluso las reuniones decembrinas.
Mientras que en Navidad los compromisos familiares y con los suegros suelen dispersar a los integrantes, la noche del Grito de Independencia funciona como el punto de encuentro definitivo donde todos —desde primos que residen en el extranjero hasta familiares del rancho y amigos— son bienvenidos.













