Planear un viaje a destinos de ensueño como París, Roma o Madrid es el deseo de muchos; sin embargo, la delincuencia se actualiza constantemente con la tecnología para convertir esta ilusión en una pesadilla financiera. Bajo la modalidad conocida como “monta viajes” o “monta vacaciones”, falsos asesores logran estafar y robar a usuarios que buscan tarifas accesibles en internet.
El engaño comienza en las redes sociales, donde se suplantan las identidades de agencias de viajes legítimas y debidamente establecidas. Los delincuentes atraen a las personas utilizando dos ganchos principales: tarifas ridículamente bajas para destinos muy atractivos y la presión psicológica de la urgencia, asegurando que “la oferta expira mañana”.













