Las acciones de seguridad pública se concentraron en puntos estratégicos de los municipios de Guadalajara y Tlajomulco, donde se desplegaron esfuerzos coordinados para combatir el comercio de sustancias ilícitas a pequeña escala.
La intervención de las fuerzas del orden fue posible gracias a la participación ciudadana. Las autoridades actuaron en respuesta a denuncias anónimas que alertaron sobre actividades sospechosas en las zonas mencionadas, lo que permitió diseñar los operativos de captura.