El robo de combustible continúa representando un golpe millonario para Petróleos Mexicanos (Pemex). Estimaciones difundidas recientemente apuntan a pérdidas de alrededor de 42 millones de pesos cada día por la ordeña ilegal de ductos.
El impacto económico adquiere otra dimensión cuando se observa el monto acumulado. Entre el año pasado y lo transcurrido de 2026, las pérdidas atribuidas al huachicol habrían superado los 30 mil millones de pesos.













