Con la llegada del Día de Muertos, las panaderías de Guadalajara comienzan a preparar el tradicional pan de muerto, elaborado artesanalmente con ingredientes como mantequilla, naranja, azúcar y huevo. Carlos González, panadero con más de 30 años de experiencia, explicó que el proceso incluye la fermentación de la masa durante varias horas, el formado de las piezas y la colocación manual de los característicos huesitos antes de hornearlas durante aproximadamente 20 minutos. Aunque existen nuevas versiones y rellenos, su negocio conserva la receta clásica y ofrece una alternativa rellena de chocolate. La demanda aumenta entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre, periodo en el que pueden vender alrededor de 2 mil piezas diarias, una tradición que reúne a las familias y honra la memoria de sus seres queridos.
Con información Cecilia Cerna.