Dentro del Vaticano existe una pequeña habitación conocida como la Sala de Lágrimas. Este misterioso espacio es reservado para los papas recién electos, quienes se aíslan ahí por unos minutos antes de su primera aparición pública.
Con información de Eddy Servín.
Te puede interesar: ¿Un Papa con estilo? El Papa León XIV podría seguir los pasos de Francisco y transformar la moda del Vaticano