El inicio de un nuevo ciclo escolar trae consigo desafíos que van más allá de la compra de útiles. Hoy en día, las pantallas y la inteligencia artificial se han integrado por completo en la vida diaria de los alumnos, lo que obliga a replantear la manera en que se utilizan tanto dentro como fuera de las aulas.
Aunque la Secretaría de Educación reconoce que estas herramientas digitales pueden ser un gran apoyo para las actividades escolares, también advierte sobre los riesgos que conllevan cuando no existen límites claros ni un acompañamiento adecuado por parte de los adultos.













