El Gobierno de Jalisco ha puesto en marcha un plan de transformación profunda para la planta potabilizadora número uno, ubicada en Miravalle. En lugar de una simple remodelación estética, las autoridades estatales ejecutarán una renovación total de su infraestructura con el objetivo de optimizar el suministro de agua en la zona metropolitana.
El gobernador Pablo Lemus detalló que los trabajos se realizarán de forma escalonada para no interrumpir el funcionamiento de la planta. David Zamora, secretario de Infraestructura y Obras Públicas, precisó que las labores iniciales se concentran en un terreno que estaba en desuso. En este espacio se construye la primera etapa del proyecto, la cual contará con una capacidad de 2,000 litros por segundo y requerirá un relleno de terreno de más de cuatro metros para la instalación de nuevos sistemas de clarificación. Como medida inmediata para elevar la calidad del agua en los hogares, se sustituirán los sistemas de filtrado actuales.