En el municipio de Tecalitlán, las investigaciones en torno a una finca habilitada como clínica clandestina para la recuperación de presuntos criminales continúan bajo un absoluto hermetismo por parte de los implicados. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, el caso se mantiene bajo un pacto de silencio.
Tras su captura en el inmueble que era utilizado como centro de recuperación médica para delincuentes lesionados, los seis detenidos han decidido ejercer su derecho constitucional a no declarar.
A pesar de que ya fueron vinculados a proceso y comparecieron ante un juez de control —instancia que representaba una nueva oportunidad para hablar—, los imputados no han aportado ningún tipo de información sobre las operaciones que se realizaban en la finca.













